- Los inversores en España y en el resto del mundo moderan sus expectativas en los valores de IA y las ‘Siete Magníficas’ se modera
- El conflicto internacional emerge como la principal preocupación de los inversores, mencionado por el 21% de los españoles, incluso antes de la última escalada en Oriente Próximo
Javier Molina.- Tras un periodo prolongado de optimismo impulsado por la IA, los inversores minoristas se muestran más cautelosos en sus expectativas respecto a las acciones de IA y las denominadas Siete Magníficas, según el último informe Retail Investor Beat (RIB) de la plataforma de inversión y trading eToro.
El estudio trimestral, que encuestó a 11.000 inversores minoristas en 13 países, reveló que el 43% espera que los precios de las acciones relacionadas con la IA aumenten en 2026, frente al 52% del trimestre anterior. Este es el dato más bajo desde que se formuló la pregunta por primera vez en el cuarto trimestre de 2024.
Asimismo, el 40% cree que las Siete Magníficas superarán al mercado en general en 2026, en comparación con el 47% del trimestre anterior, también el dato más bajo desde el cuarto trimestre de 2024.
La encuesta se realizó entre el 12 y el 27 de febrero de 2026, antes de la reciente escalada en Oriente Medio. Por lo tanto, los resultados reflejan el sentimiento de los inversores antes del estallido del conflicto con Irán.
Al comentar los datos, Lale Akoner, estratega de mercado global de eToro, afirmó: “El cambio en las expectativas sugiere que los inversores minoristas están adoptando una postura más cautelosa respecto a las grandes tecnológicas, en lugar de abandonar por completo el sector de la IA. La reciente volatilidad de los resultados y el creciente escrutinio sobre el gasto de capital parecen estar fomentando un enfoque más selectivo”.
“Es importante destacar que estos datos reflejan el sentimiento previo a la última escalada geopolítica. Si bien el conflicto puede influir en el posicionamiento a corto plazo, las tendencias generales que observamos, como una mayor conciencia del riesgo de concentración y un mayor interés en la diversificación, parecen ser estructurales más que impulsadas por eventos puntuales”.
“Tras un período prolongado en el que un pequeño grupo de empresas representó una parte significativa de las ganancias del mercado, los inversores están tomando mayor conciencia del riesgo de concentración. Los datos sugieren que algunos inversores minoristas podrían estar buscando reequilibrar sus carteras ampliando su exposición más allá de los líderes en IA, incluyendo acciones cíclicas y otras clases de activos”.
El sondeo demoscópico español, realizado en las mismas fechas a partir de una muestra de 1.000 inversores, refleja un comportamiento similar al de los minoristas internacionales. La proporción de quienes creen que el precio de los valores vinculados a la IA incrementará en 2026 se ha reducido 10 puntos porcentuales (47%), mientras que el porcentaje de inversores que creen que bajará ha aumentado en 7 puntos (17%). De igual modo, la porción de españoles que piensa que las Siete Magníficas batirán el promedio de rentabilidad del mercado en 2026 desciende hasta el 44% desde el 50% que reflejaba la encuesta del cuarto trimestre del pasado año.
Javier Molina, analista de Mercados de eToro, valora estos datos de la siguiente forma: “El mercado no está dejando de creer en la IA, pero sí que cuestiona cómo y dónde se captura ese valor. Venimos de una fase de concentración y expectativas elevadas, por lo que entramos ahora en un entorno donde la selección, la diversificación y la gestión del riesgo vuelven a ser clave. Más que un cambio de tendencia, se observa un cambio de comportamiento.”
Los inversores elevan los conflictos internacionales como principal amenaza a sus carteras
El último informe RIB revela que el 22% de los inversores minoristas perciben los conflictos internacionales como la mayor amenaza para sus inversiones —frente al 17% del trimestre anterior—, el mismo porcentaje que señala el estado de la economía global y una posible recesión. Esto supone un cambio en el orden de los riesgos percibidos por los inversores con respecto al año anterior, cuando el estado de la economía global ocupaba el primer lugar con un 23%, seguido de la inflación con un 21% y los conflictos internacionales con un 18%.
“El riesgo geopolítico ya venía escalando posiciones en la lista de preocupaciones de los inversores incluso antes de la reciente escalada en Oriente Medio. En los últimos años, los mercados han tenido que sortear una serie de focos de tensión globales, lo que ha hecho que los inversores estén mucho más atentos al impacto potencial de los acontecimientos geopolíticos. El hecho de que los conflictos internacionales se sitúen ahora junto con el temor a una recesión como la mayor amenaza percibida pone de manifiesto la atención con la que los inversores minoristas siguen los acontecimientos globales y reconocen sus posibles implicaciones para los mercados y las carteras”, explica Lale Akoner.
El estudio español dibuja un panorama muy parecido. Los conflictos internacionales han pasado a ser identificados como el principal riesgo externo contra sus carteras para el 21% de los minoristas afincados en España, 3 puntos por encima de la encuesta del último trimestre de 2025. El mismo porcentaje de quienes observan como el gran peligro a la economía global. Sin embargo, el temor a una recesión global ha descendido precisamente 3 puntos respecto al periodo octubre-diciembre del sondeo. La inflación es el factor que más preocupa al 19% de los inversores españoles (2 puntos menos). Ocupa el tercer peldaño en la selección de riesgos exógenos, por delante de la economía española, que empieza a preocupar a más minoristas (2 puntos más que en el último tramo de 2025) hasta ser elegido por el 13% de los encuestados.
Las preferencias inversoras españolas
Por áreas geográficas, los centros bursátiles europeos siguen siendo la opción en la que más invierten los españoles. Un 69% invierte en ellos, 1 punto porcentual más que el trimestre precedente. Le siguen los mercados de capitales de Wall Street, con un 41% (+ 3 puntos), las bolsas emergentes (un 14%, + 2 puntos) y las chinas y la británica con un 10% (-1 punto en las primeras y `1 punto en la segunda). Por delante de los índices japoneses que escalan 3 puntos, hasta el 9%.
En cuanto a las regiones que creen que generarán los mejores resultados en el largo plazo, un 39% de los minoristas españoles menciona EEUU, porcentaje similar al último trimestre de 2025. Por delante del 33% que cita Europa, que sigue escalando en los portfolios (2 puntos por encima en términos intertrimestrales), China que, en cambio, retrocede 3 puntos, hasta el 32%, y los mercados emergentes que escalan 1 punto y se sitúan en el 19%. Japón obtiene un 15% (+1), frente al 8% de Reino Unido y el 4% de Australia, que mantienen el mismo porcentaje que en el tramo final del pasado año.
En cuanto a los sectores en los que es más probable que incrementen sus inversiones, los valores tecnológicos siguen siendo los preferidos, mencionados por un 17% de los encuestados, porcentaje que, sin embargo, representa 3 puntos menos que el sondeo del cuarto trimestre de 2025. A continuación, mencionan al sector financiero, con un 15% y 1 punto menos que en el periodo precedente, al energético, que se mantiene con el 10%, al de comunicaciones con un 7%, tras escalar 1 punto porcentual, y al mercado inmobiliario que alcanza el 9%, 2 puntos más que entre octubre y diciembre del pasado ejercicio.
Javier Molina, analista de Mercados de eToro lo explica así: “Estamos viendo un cambio claro en la percepción del riesgo, pues la geopolítica ha dejado de ser un mero ruido de fondo para convertirse en un factor que condiciona directamente las decisiones de inversión. Cuando los conflictos internacionales se sitúan al mismo nivel que una posible recesión, el inversor asume que la volatilidad no es puntual, sino estructural. En este entorno, más que tratar de adivinar escenarios concretos, lo relevante es entender cómo estos riesgos impactan en los flujos, en la inflación y, en última instancia, en la construcción de carteras”
