Activos líquidos, un valor sólido.

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Cuál es la importancia real de la liquidez en el mercado de capitales a la hora de tomar nuestras decisiones de inversión.

La manera en que gastamos nuestro dinero, se determina por las decisiones que tomamos sobre el uso de nuestra renta disponible, y se basan en una combinación entre nuestras necesidades y nuestros deseos o caprichos.

Parece razonable que los individuos a la hora de emplear su renta disponible, antepongan la satisfacción de sus necesidades básicas, a los caprichos o necesidades más secundarias. No obstante, en este simple análisis convendría incluir otro uso que le damos al dinero y que quizá sea tan importante como aquel que le damos cuando adquirimos bienes y servicios de primera necesidad, ya que pueden proveernos de éstos en el futuro, hablamos de los bienes de inversión.

Adquirir productos de inversión, implica destinar capital ocioso a activos que no son imprescindibles, ni de primera necesidad, ni siquiera satisfacen caprichos; sino que sirven para procurarse una rentabilidad futura que complemente de la mejor manera nuestra renta estimada o que al menos, nos proporcione la seguridad económica que tanto valoramos, ya que en general, el ser humano tiene aversión al riesgo.

En el mercado existen infinitos productos económico-financieros susceptibles de convertirse en productos de inversión con diferentes combinaciones de cualidades, de esta forma, hablamos de fondos de pensiones, inmuebles, materia primas, acciones bursátiles, futuros y cientos de otros derivados. La variedad es abrumadora y realmente cualquiera de ellos nos puede resultar perfectamente válido, la elección depende del tipo de inversor que cada cual sea.

Dada esta enorme variedad de productos de inversión existentes, hay un factor que consciente o inconscientemente vamos a tener en cuenta a la hora de elegir alguno de ellos, la liquidez del activo. Este factor como decimos, es de una relevancia capital a la hora de determinar el activo elegido. En pocas palabras, cuando estamos analizando las posibilidades de invertir, a nuestra mente viene la pregunta “Y si lo quiero vender ¿Cómo lo hago?” “¿Es posible deshacerme de él rápidamente?

Cuando hablamos de activos un tanto desconocidos o exóticos para el gran público, la pregunta sobre la liquidez, se vuelve fundamental y es protagonista del análisis. Este hecho lo puede asegurar cualquiera que alguna vez haya realizado la tarea filantrópica de introducir en el mundo de las criptomonedas a algún “no-coiner”, a saber, aquellas personas que alguna vez han escuchado hablar del bitcoin y de las criptomonedas y que hasta hace un par de meses estaban convencidos de que era una burbuja, pero ahora y, tras verlo en la tv varias veces, sienten algo parecido a  aquello que llamamos FOMO, que les hace acercase a ti para hacerte preguntas al respecto, de las cuales, la protagonista suele ser la liquidez.

Por tanto, la liquidez importa, ya que convierte a un activo interesante en, probablemente, el activo de nuestra elección inversora. Para que un activo sea considerado liquido necesitamos tanto que la conversión sea rápida, y para ello es necesario que el activo cuente con mercados líquidos.

Como es obvio, el activo más líquido que existe es el efectivo, sin embargo, en la actualidad podemos asegurar que a muy poca distancia en esta carrera por la liquidez se sitúan las criptomonedas, con la ventaja añadida de que la moneda FIAT está hoy día más expuesta que nunca a la hiperinflación, mientras la gran mayoría de las criptomonedas tienden a ser deflacionarias, con un suministro fijo, conocido y limitado. 

A grandes rasgos, el mercado de las criptomonedas se asemeja a un clásico producto de inversión como son las acciones bursátiles, pero con la diferencia de que éste es un mercado que no cierra nunca y las casas de cambio (exchanges) más populares, nos ofrecen bajas comisiones para el retiro de fondos y la posibilidad de hacerlo en cualquier momento, por lo que podemos decir que es un mercado de una liquidez bastante notable.

Además, el momento en el que las criptomonedas harán por completo la función del dinero ya está aquí. Usarlas para adquirir cualquier producto o servicio hará que su liquidez sea casi indistinguible a las del efectivo, que solo unas líneas más arriba comentábamos es el activo más liquido del mundo.

Siguiendo esta línea, podemos poner de ejemplo a la joven Criptoro Coin (CTRO), que nace con la vocación de convertirse en la utility de Criptoro, es decir la moneda con la que podrás pagar los productos y servicios de la empresa, en suma, el efectivo de Criptoro.

CTRO se encuentra aún en el periodo previo para culminar su ICO, a punto de comenzar la IEO en Emirex Exchange, que será la primera agencia de intercambio que comercializará y listará CTRO, pero no la única, de hecho, ya están confirmados 2 exchanges más que será anunciados en los próximos días. Además, en cuanto a Exchanges DEX (descentralizados,) ya es posible adquirirla en Uniswap, a través del intercambio USDT/CTRO y en breves días también lo estará en Emiswap.

Por tanto, Criptoro Coin es el activo más liquido del mundo dentro del entorno Criptoro, pero ahora, además, lo es cada vez más fuera de dicho entorno, ya que es negociable e intercambiable por otras criptos y por tanto por dinero fiat de manera casi inmediata.

Y es por este motivo por el que cualquier activo como Criptoro Coin, que nos permita realizar nuestros pagos y nos ofrezca la seguridad de poder intercambiarlo de inmediato en el mercado, si además es de suministro limitado, como es nuestro caso, debe disparar su valor, ya que constituye tanto una fuente de solvencia ante imprevistos como una garantía para la revalorización de nuestros ahorros.  

Efrén Arroyo Economista, Periodista y Director de Criptoro Digital Blog.