Home Actualidad ¿Puede Wall Street seguir subiendo si la Fed vuelve a endurecerse?

¿Puede Wall Street seguir subiendo si la Fed vuelve a endurecerse?

Javier Molina analiza la situación a la que se enfrenta el mercado. Por un lado, una Reserva Federal más decidida a combatir la inflación, como el presidente Kevin Warsh se encargó de dejar claro en Jackson Hole. Por otra parte, unas compañías tecnológicas que presentan resultados, con el dilema no ya de si hay demanda de IA, sino de quién podrá convertir la inversión en crecimiento rentable. Debajo encontraréis un extracto del análisis de eToro y en el archivo adjunto, el informe completo.

Wall Street entra en septiembre con tres focos claros: empleo, Fed e inteligencia artificial.

El dato clave se centrará en el empleo de agosto. El consenso espera unos 55.000–58.000 nuevos puestos, una tasa de paro estable en 4,1% y salarios creciendo 0,3% mensual. Si se confirma, la creación de empleo seguiría mostrando una fuerte pérdida de impulso, aunque sin una señal clara de recesión. Antes llegarán ADP, JOLTS e ISM, que deberían ayudar a confirmar si la economía se enfría de forma ordenada.

El problema es la Fed. Kevin Warsh utilizó Jackson Hole para insistir en que la inflación sigue demasiado alta y que el objetivo del 2% es firme. El mercado reaccionó elevando hasta alrededor del 57% la probabilidad de una subida de tipos en septiembre, con el Treasury a dos años cerca del 4,34%. Un empleo fuerte reforzaría la opción de una subida, pero un empleo algo más débil tampoco garantiza alivio monetario mientras la inflación siga elevada.

Al mismo tiempo, el Tesoro está introduciendo otra variable. Las mayores recompras de deuda y la posibilidad de financiarlas con letras o reduciendo la TGA pueden aportar liquidez al sistema y ejercer presión sobre el dólar. No solucionan el déficit, pero sí ayudan a explicar el renovado interés por el llamado “debasement trade”, con oro y bitcoin entre los beneficiados. Además, los cerca de 8 billones de dólares aparcados en fondos monetarios siguen proporcionando una enorme demanda para la deuda de muy corto plazo, aunque aumentar demasiado el peso de los Bills incrementaría el riesgo de refinanciación futuro.

En renta variable, la IA vuelve a estar bajo examen. Dell, Broadcom, Snowflake, HPE, Palo Alto Networks, MongoDB, Zscaler y Ciena publican resultados. La pregunta ya no es si existe demanda de IA, sino quién está convirtiendo ese gasto en crecimiento rentable, márgenes y caja. En un mercado con expectativas muy elevadas, el capex por sí solo ya no basta.

Tesla añadirá otro catalizador con el lanzamiento del Cybercab. Para la valoración de la compañía, el verdadero debate sigue siendo cuánto peso pueden llegar a tener autonomía, software y robotaxis frente al negocio tradicional del automóvil.

Así las cosas, septiembre empieza con un mercado que necesita que varias piezas encajen a la vez. Empleo enfriándose sin recesión, inflación moderándose, Fed sin endurecer demasiado y resultados tecnológicos confirmando que la inversión en IA sigue teniendo retorno.

Cerca de máximos, el riesgo ya no está solo en el crecimiento. Está en que ese equilibrio deje de funcionar.

Niveles técnicos clave

NO SON RECOMENDACIONES de INVERSION. Solo comentarios desde un punto de vista técnico informativo.

1.- S&P 

El SP500 mantiene una estructura claramente alcista y sigue cotizando muy cerca de máximos históricos. La secuencia de máximos y mínimos crecientes continúa intacta, por lo que, hoy en día, no aparece una señal técnica clara de giro.

Lo más interesante está en el momentum. El RSI diario se sitúa alrededor de 56, lejos de niveles de sobrecompra. Eso significa que el mercado ha descargado parte del exceso acumulado sin necesidad de una corrección profunda en precio, una combinación que, por ahora, sigue siendo constructiva.

Por arriba, la zona de los 7.750–7.800 puntos es la referencia inmediata. Una ruptura clara y con cierre por encima reforzaría la continuidad de la tendencia y dejaría los 8.000 puntos como siguiente objetivo natural. Mientras eso no ocurra, el índice sigue moviéndose en una zona de consolidación muy próxima a máximos.

Por abajo, los 7.550–7.600 puntos marcan el primer soporte relevante. Mientras se mantenga esa zona, cualquier retroceso puede seguir interpretándose como una pausa dentro de una tendencia alcista. La pérdida de ese nivel aumentaría el riesgo de una corrección hacia 7.350–7.400 puntos, que es donde empezaría a ponerse a prueba de verdad la estructura de corto plazo.

Así las cosas, por encima de los 7.800 puntos el sesgo seguiría siendo de continuación hacia 8.000. Por debajo de 7.550, aumentaría el riesgo de corrección. La tendencia sigue alcista, pero ahora la clave ya no es cuánto ha subido, sino si todavía tiene fuerza suficiente para romper máximos.

Source: investing.com

2.- BITCOIN (BTC)

Bitcoin ya ha hecho lo fácil. Ahora llega la prueba importante

Bitcoin ha pasado de los 62.000 dólares a superar puntualmente los 81.000, recuperando niveles técnicos y on-chain relevantes. La mejora es clara y la cuestión ahora es si existe demanda suficiente para sostener el siguiente tramo.

Los ETF acumularon alrededor de 3.044 millones de dólares de entradas netas durante nueve sesiones consecutivas, pero la secuencia terminó con 202 millones de salidas cuando volvió la presión macro, poniendo de relieve que hay demanda institucional, pero esta sigue siendo sensible a tipos, dólar y volatilidad.

Por debajo del precio, dos niveles importan especialmente. De un lado el coste medio de los compradores de corto plazo, cerca de 69.000 dólares, y de otro, el precio medio del capital activo que está alrededor de los 75.800. Mientras bitcoin se mantenga por encima, la estructura sigue siendo constructiva.

Por eso, la zona de los 75.800–77.000 dólares es clave y una corrección que encuentre compradores ahí reforzaría la idea de demanda real. Perderla devolvería el foco a 68.500–70.000 dólares.

También hay una señal positiva: bitcoin subió mientras el interés abierto en futuros caía a mínimos de cinco meses. Menos apalancamiento implica una estructura más limpia, aunque confirma que parte del rebote vino del cierre de cortos. Y ahí está la prueba ahora pues ese combustible se agota y desde aquí hacen falta compradores nuevos.

Por arriba, los 80.000–83.000 dólares marcan la zona decisiva. No solo por análisis técnico, sino porque muchos inversores están regresando a sus precios de entrada y pueden vender para salir sin pérdidas. Una ruptura clara de aquella zona, acompañada de compras spot y nuevas entradas en ETF, abriría la puerta a 88.000–90.000. Si no ocurre, lo más probable es una consolidación entre 76.000 y 82.000.

Además, la institucionalización añade una paradoja pues facilita el acceso a bitcoin y puede estabilizar los flujos, pero concentra más riesgo en custodios, derivados y estructuras financiadas con deuda.

En altcoins, el margen de error es todavía menor. Si aumenta el apalancamiento mientras cae la liquidez, cualquier pérdida de soportes en bitcoin probablemente se amplificará.

Así las cosas, bitcoin ha mejorado lo suficiente para cambiar las probabilidades, pero todavía tiene que demostrar que puede subir por demanda real y no solo por cierre de cortos.

La diferencia entre un rebote y un cambio de régimen empieza aquí.

Los criptoactivos son instrumentos de elevada volatilidad y pueden experimentar movimientos significativos en periodos muy cortos. Los escenarios y niveles anteriores son referencias de análisis, no predicciones ni recomendaciones personalizadas de inversión. La rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros

Source: investing.com

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