Bret Kenwell, analista de inversiones de eToro en EE. UU., sobre el dato de confianza de los consumidores estadounidenses, divulgado hoy:
- La confianza de los consumidores se tambaleó en agosto, quedando ligeramente por debajo de las expectativas, mientras que la cifra de julio se revisó a la baja. Con un valor de 89,4, es el segundo dato más débil del último año, apenas por encima del mínimo de 89,0 registrado en enero.
- La inflación ha superado el crecimiento salarial durante cuatro meses consecutivos, lo que significa que el sueldo medio permite comprar menos hoy que en primavera. No es de extrañar que la confianza esté moderada si se tiene en cuenta un mercado laboral con pocas contrataciones y pocos despidos, unos tipos hipotecarios a 30 años que rondan su máximo en un año y unos precios medios de la gasolina estancados por encima de los 4 dólares el galón.
- Aun así, los inversores deberían centrarse en lo que hacen los consumidores, no en lo que dicen. Hasta ahora, en las conferencias telefónicas de las empresas se ha hablado de un consumidor resistente, por lo que, aunque el ambiente pueda ser sombrío, el gasto se ha mantenido —y es el gasto, no la confianza, lo que se refleja en los resultados empresariales. Los mercados pueden pasar por alto el mal humor. Pero no pueden pasar por alto a un consumidor que realmente deja de gastar. Los inversores no tendrán que esperar mucho para conocer los próximos datos, ya que los informes de mañana sobre el PIB y la inflación PCE arrojarán más luz sobre la economía.

























