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CNMV abre a consulta la actualización del Código de buen gobierno, que data de 2015. El borrador añade recomendaciones sobre digitalización, ciberseguridad e inteligencia artificial, y pide a las empresas del IBEX 35 separar los cargos de presidente y consejero delegado. Se pueden enviar comentarios hasta el 15 de diciembre.

La CNMV pide a las grandes empresas que la IA no decida por sus consejeros

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha puesto por escrito algo que hasta ahora nadie había pedido a las empresas de la Bolsa española: que la inteligencia artificial ayude a sus consejos de administración, pero que no decida por ellos. Lo hace en el borrador del nuevo código de gobierno de las sociedades cotizadas, que abrió a consulta pública el 3 de noviembre y que cualquiera puede comentar hasta el 15 de diciembre.

Piensa en un avión. Buena parte del vuelo la hace el piloto automático, que mantiene el rumbo, la altura y la velocidad mejor que cualquier persona. Y aun así nadie se subiría a un avión sin pilotos en la cabina. La máquina hace el trabajo pesado, pero si algo se tuerce hay alguien con las manos cerca de los mandos que sabe lo que está pasando y responde por ello. Eso, trasladado a la sala donde se reúne el consejo de una gran empresa, es lo que plantea la CNMV.

Qué propone la CNMV sobre inteligencia artificial

Es la primera vez que el código, que existe desde 2015 y se revisó en parte en 2020, habla de inteligencia artificial, digitalización y ciberseguridad. Según recogió la agencia Servimedia, el borrador incluye dos recomendaciones.

La primera: que el consejo de administración valore crear una comisión especializada en estos asuntos, que le ayude y le proponga las medidas adecuadas. Un consejo ya suele tener comisiones para temas concretos, como la de auditoría o la de nombramientos. La idea es que la tecnología tenga también su grupo de trabajo, con gente que entienda del tema.

La segunda es la que da titular: el consejo debe asegurarse de que el uso de la IA no sustituya «la necesaria intervención humana» de los consejeros. Dicho de otra forma, la IA puede ser el piloto automático, pero el avión no vuela sin tripulación.

Ojo, que esto es una recomendación, no una ley. El código funciona con la regla de «cumplir o explicar»: cada año, las cotizadas publican un informe en el que dicen qué recomendaciones siguen y, si alguna no la siguen, tienen que explicar por qué. Nadie las multa, pero los inversores leen esas explicaciones.

Por qué la IA llega ahora al consejo

No ha salido de la nada. Cuando la CNMV empezó a preparar la reforma, en noviembre de 2025, ya anunció grupos de trabajo para estudiar el impacto de la inteligencia artificial en el gobierno de las empresas. Y en julio de 2026 su presidente, Carlos San Basilio, avanzó en un foro organizado por KPMG, AON y El Mundo que el nuevo código hablaría de temas nuevos, y puso la IA como ejemplo.

El motivo es fácil de ver. Hoy cualquier herramienta de IA puede resumir en segundos un informe de doscientas páginas, comparar escenarios o proponer una decisión. Para un consejero que recibe montañas de documentación antes de cada reunión, la tentación de leer el resumen y no el informe es grande. La CNMV no prohíbe usar esas herramientas. Lo que pide es que el consejo no se convierta en un sello que firma lo que dice la máquina.

Qué quiere decir «intervención humana» en la práctica

Imagina que un consejo aprueba una compra millonaria porque un sistema de IA la recomendó, y la operación sale mal. ¿A quién le piden explicaciones los accionistas? Al programa no. Se las piden a los consejeros, que son quienes responden de las decisiones que toman.

Por eso la recomendación tiene sentido aunque suene obvia. Usar IA para preparar informes, analizar datos o detectar riesgos está bien. Lo que el código quiere evitar es que nadie en el consejo sepa explicar por qué se tomó una decisión, más allá de «lo dijo la herramienta». El piloto automático puede llevar el avión, pero el piloto tiene que entender adónde va.

La ciberseguridad, la otra cara de la moneda

Junto a la IA, el borrador mete en el código la ciberseguridad. La razón la dio el propio supervisor: el riesgo de que una empresa sufra un ciberataque es cada vez mayor. Un ataque informático puede parar una fábrica, filtrar datos de clientes o hundir la cotización en una mañana, así que ya no es un asunto que se pueda dejar solo en manos del departamento de informática. La comisión especializada que propone la CNMV cubriría también este frente.

El resto de la reforma, en corto

La IA es una parte de una reforma más amplia. El nuevo código es mucho más corto, ya que pasa de 52 a 23 páginas, y cambia de nombre: se llamará Código de gobierno de las sociedades cotizadas, sin el «buen» delante. La medida que más titulares ha dado es la recomendación de que en las empresas del IBEX 35 no sea la misma persona la que preside el consejo y la que dirige la empresa como consejero delegado. También refuerza a los consejeros independientes, los que no trabajan para la empresa ni representan a un gran accionista, y suma la sostenibilidad a todo el texto.

Qué significa esto para ti

Si tienes acciones de alguna gran empresa española o un fondo indexado al IBEX 35, esto te afecta de forma indirecta: las empresas en las que está tu dinero tendrán que contar si tienen controlada la IA y los riesgos informáticos, y esos informes son públicos.

Si trabajas en una cotizada o la asesoras, ahora es el momento de revisar cómo usa la IA vuestro consejo y si alguien supervisa la ciberseguridad al máximo nivel. La consulta sirve precisamente para proponer cambios antes de que el texto sea definitivo.

A nivel personal, te voy a decir una cosa, ahora que nadie nos lee, la CNMV ha hecho bien en meter la IA en el código, y esta vez se ha adelantado a su propio calendario. Pero me deja con una sensación extraña de no querer molestar mucho y que todo se quede en «valorar» crear una comisión. Es una recomendación tan suave que cualquier consejo podrá cumplirla con un par de líneas en su informe anual. La IA avanza a una velocidad que los reguladores europeos no suelen seguir, y lo que hoy es una sugerencia dentro de un año puede quedarse corto. Ojalá esta vez acierten y las reglas protejan de verdad a los accionistas y a las propias empresas, sin frenar a quien quiere usar bien esta tecnología.

Cómo participar en la consulta

Cualquier persona o entidad puede enviar comentarios por escrito hasta el 15 de diciembre de 2026, al correo actualizacioncgsc2026@cnmv.es o por carta a la Dirección General de Mercados, Departamento de Información Financiera y Corporativa de la CNMV, calle Edison, 4, 28006 Madrid.

Un detalle importante: la CNMV publicará todos los comentarios cuando termine la consulta. Si no quieres que el tuyo se haga público, tienes que decirlo expresamente en tu respuesta. El típico aviso de confidencialidad al pie de los correos no cuenta.

De vuelta a la cabina

Nadie discute que el piloto automático hace volar mejor a los aviones. Lo que la CNMV recuerda es que, en una empresa que mueve miles de millones, también tiene que haber alguien en la cabina que entienda lo que hace la máquina y responda por ello. Ahora la pregunta es para ti: ¿te fiarías de una empresa cuyo consejo deja que la IA decida, o crees que la CNMV se queda corta con una simple recomendación?

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